Ha sido el plan de este verano con los niños: hemos acampado quince días en los Alpes Suizos, en un campamento organizado por el Centre Excursionista de Catalunya donde nos daban de comer por muy poco dinero, y nos hemos llevado ocho monociclos para dar clases.
Ha sido toda una experiencia. Por las tardes, a la vuelta de la caminata del día, nos poníamos Inés y yo a enseñar al personal, siguiendo las técnicas que cuento en el manual. Dos de nuestros alumnos han vuelto a casa manejándose perfectamente: una niña de 10 años, y su padre. Otros tres o cuatro han llegado al punto de soltarse. Y todos nos lo hemos pasado pipa.






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