Fue una de las muchas cosas que me pasaron por la cabeza el primer día que me intenté montar en un monociclo, mientras subía y caía, obstinadamente, durante varias horas: ésta es una gran herramienta educativa. No solamente por las repercusiones obvias en el desarrollo motor —trabajo de equilibrio, fuerza y coordinación— o en la autoestima y la seguridad en sí mismo: aprender a ir en monociclo requiere perseverancia, que es, en mi opinión, una cualidad importantísima y muy difícil de enseñar o entrenar.
Nadie te lo va a regalar. Nadie lo puede hacer por ti. El premio, el objetivo, es claro, diáfano, siempre está presente, y lo ha alcanzado gente como tú. No necesitas cualidades extraordinarias, a no ser que consideres extraordinaria la capacidad de seguir esforzándote, de no darte por vencido, de levantarte y volverlo a intentar, de confiar en ti y en que no te rendirás. La satisfacción de lograrlo irá pareja al esfuerzo.
Así, no me pareció nada sorprendente descubrir que en Japón lo enseñan en el 95% de las escuelas. Los japoneses saben lo que hacen.






Un Comentario
HOla, siempre me ha llamado la atención el tema monociclo y creo que ya va siendo hora de tirarme a la piscina, la pregunta es, tengo 45 años y mido 1,90, peso casi 100 kg, ¿todavía estoy a tiempo? ¿por qué monociclo deberia empezar?
Gracias
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