Los niños están logrando un nivel considerable mucho más rápido que su padre.
Ayer Pepe y yo fuimos a comprar en monociclo por primera vez: fue la mar de divertido. Pepe estaba orgulloso. A la gente todavía le sorprende ver monociclos por la calle, pero la reacción es siempre positiva, de estilo de “qué caña de niño”.
El monociclo es un generador de buen ambiente. No falla nunca: vas con cara de felicidad por el mundo, y la gente te sonríe, te para, te habla. Lo que necesita Sant Cugat (y Catalunya) es un club de monoclistas, claramente.






Un Comentario
que estilazo tiene el nen,¿te imaginas ? en bcn carril bici llena monociclos para ir al curro,en una mano el maletin y de vuelta a casa en la otra el pan.
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