Es una gran satisfación que un cliente te diga que ha aprendido con el monociclo que le vendiste, siguiendo (siempre más o menos) el manual. Hace tiempo que quería empezar a colgar las fotos que me envían. Hoy empiezo con Gustavo, de Murcia, y su flamante Qu-ax Muni de 24 pulgadas:
Fotos de monociclo — Gustavo, de Murcia
El curso en el YEN de Hewlett Packard
Dar cursos de monociclo es una actividad tremendamente satisfactoria. El otro día acabó el que di a la gente de Young Employee Network de Hewlett Packard. Son la gente joven de HP en Sant Cugat: ingenieros de I+D, gente de finanzas, marketing, soporte al cliente y ventas (y alguno que me dejo). Era un grupo muy internacional —además de España había representantes de Alemania, China y Rumanía— y claramente deportista. Da gusto tratar con personal así. Dos de ellos, Corina y Matthias, aprendieron en la segunda sesión; el resto está a punto de caramelo, y aprenderán pronto. Nos lo pasamos en grande, nos reímos mucho, y sudamos bastante.
Más fotos:

Diciéndole a Pau que saque pecho.

Grupo de chicas.

Grupo de chicos

Matthias a toda mecha.
Ya tenemos los Luxus aquí
Ha sido una odisea, pero ya están aquí. Es el monociclo que más nos piden, seguramente el que ofrece mejor relación calidad/precio, pero llevábamos semanas sin poder servirlo porque no conseguíamos comprarlo.
En fin, el caso es que vuelven a estar disponibles, venidos de Alemania, y en varios colores: rojo, azul, negro y cromado. Estamos muy contentos de poderlos ofrecer de nuevo en nuestra tienda de monociclos.
Monociclos en los Alpes
Ha sido el plan de este verano con los niños: hemos acampado quince días en los Alpes Suizos, en un campamento organizado por el Centre Excursionista de Catalunya donde nos daban de comer por muy poco dinero, y nos hemos llevado ocho monociclos para dar clases.
Ha sido toda una experiencia. Por las tardes, a la vuelta de la caminata del día, nos poníamos Inés y yo a enseñar al personal, siguiendo las técnicas que cuento en el manual. Dos de nuestros alumnos han vuelto a casa manejándose perfectamente: una niña de 10 años, y su padre. Otros tres o cuatro han llegado al punto de soltarse. Y todos nos lo hemos pasado pipa.
El monociclo como elemento educativo
Fue una de las muchas cosas que me pasaron por la cabeza el primer día que me intenté montar en un monociclo, mientras subía y caía, obstinadamente, durante varias horas: ésta es una gran herramienta educativa. No solamente por las repercusiones obvias en el desarrollo motor —trabajo de equilibrio, fuerza y coordinación— o en la autoestima y la seguridad en sí mismo: aprender a ir en monociclo requiere perseverancia, que es, en mi opinión, una cualidad importantísima y muy difícil de enseñar o entrenar.
Nadie te lo va a regalar. Nadie lo puede hacer por ti. El premio, el objetivo, es claro, diáfano, siempre está presente, y lo ha alcanzado gente como tú. No necesitas cualidades extraordinarias, a no ser que consideres extraordinaria la capacidad de seguir esforzándote, de no darte por vencido, de levantarte y volverlo a intentar, de confiar en ti y en que no te rendirás. La satisfacción de lograrlo irá pareja al esfuerzo.
Así, no me pareció nada sorprendente descubrir que en Japón lo enseñan en el 95% de las escuelas. Los japoneses saben lo que hacen.
Acuerdo con la APCC
Hemos llegado a un acuerdo con la Associació de Professionals del Circ de Catalunya para vender monociclos a sus asociados. Hemos participado en algunas de las actividades que organiza la APCC, y nos consta que son unos excelentes profesionales: por eso nos satisface tanto estar ahí.
La tienda está abierta
El mejor sitio para comprar un monociclo. Por fin está en marcha. Todavía no lo hemos hecho, pero estamos intentando organizar clases gratuitas para los que compren un monociclo. Estamos convencidos de que todo el mundo puede aprender: no podemos aprender por ti, pero sí te podemos dar un primer empujoncito que te ponga en el camino correcto.
Aprender a ir en monociclo — el manual
Hace ya días que dije que iba a escribir sobre las técnicas para aprender a ir en monociclo. Me ha costado lo mío, pero ya está listo: el manual para aprender a ir en monociclo.
Las técnicas son las que cuenta Jack Halpern en su Anyone can ride a unicycle, ligeramente adaptadas.
Espero que sirva para ayudar a muchos a aprender. Me gustaría que me contarais qué os parece: cosas que funcionen, cosas que penséis que se pueden mejorar. Y, sobre todo, si os ayuda en algo no dejéis de decírmelo.
Comprar el pan en monociclo
Los niños están logrando un nivel considerable mucho más rápido que su padre.
Ayer Pepe y yo fuimos a comprar en monociclo por primera vez: fue la mar de divertido. Pepe estaba orgulloso. A la gente todavía le sorprende ver monociclos por la calle, pero la reacción es siempre positiva, de estilo de “qué caña de niño”.
El monociclo es un generador de buen ambiente. No falla nunca: vas con cara de felicidad por el mundo, y la gente te sonríe, te para, te habla. Lo que necesita Sant Cugat (y Catalunya) es un club de monoclistas, claramente.
Vuelta a Taiwan en monociclo
Pasó en 2006. Un cura y un policía de juzgado, inspirados por el éxito de la iniciativa de enseñar a los niños a ir en monociclos en las escuelas de Japón, decidieron plantear un reto a los niños de un reformatorio de Taiwan: dar la vuelta a la isla en monociclo. Los adultos organizarían el viaje, les dejarían los monociclos, y les ayudarían a aprender a llevarlos. Los que lo lograran se quedarían con el monociclo.
Treinta chavales aceptaron el reto. Trabajaron durante un año. Aprendieron a manejar el monociclo y entrenaron, estoy seguro, la capacidad de seguir persiguiendo el objetivo a pesar de las caídas. El 15 de julio de 2006 partieron desde Taipei, y el 3 de agosto llegaron a su destino, habiendo cubierto 1000 kilómetros en 19 días.
Este artículo del Taiwan Journal lo cuenta. Un documental que narra la iniciativa, They are Flying, ganó el Film Festival de Taipei de 2008. Creo que es una iniciativa excelente y que realmente puede funcionar. El monociclo es un reto individual que se presta a ser compartido, tanto durante la fase de aprendizaje inicial como cuando ya consigues aguantarte (el aprendizaje sigue siempre). Y ayuda a aprender una de las habilidades más importantes para funcionar en la vida: aguantar las frustraciones y tirar adelante, pese a todo.





